Bernardino Mei – Saint Thomas Aquinas
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre sostiene en su mano derecha un libro abierto sobre un atril rojo, y con la izquierda, una pluma de ave que parece a punto de escribir o quizás ya ha dejado una huella en las páginas. La composición se centra en el rostro y las manos del personaje, relegando al fondo a una oscuridad casi total, lo cual acentúa su figura y dirige la atención hacia su actividad intelectual y espiritual.
La iluminación dramática, característica del Barroco, modela los volúmenes de su rostro y hábito, creando fuertes contrastes de luz y sombra que enfatizan su dramatismo. La textura de la piel se representa con gran realismo, evidenciando el esfuerzo físico y mental que implica su labor. El halo dorado que rodea su cabeza es un indicio de santidad o iluminación divina.
Subyace en esta imagen una reflexión sobre la relación entre fe y razón, conocimiento y contemplación. El gesto del hombre sugiere no solo la escritura de textos sagrados o filosóficos, sino también un proceso interno de búsqueda y revelación. La luz que lo ilumina podría interpretarse como la gracia divina inspirando su pensamiento. La postura elevada, con el rostro orientado hacia arriba, implica una aspiración trascendental, una conexión con algo superior a lo terrenal. El atril rojo sobre el cual se apoya el libro contrasta con la sobriedad del hábito y puede simbolizar la pasión o la importancia de las ideas que están siendo plasmadas. En definitiva, la pintura transmite un mensaje de erudición, devoción y búsqueda espiritual.