Victor Gabriel Gilbert – The Fish Hall at the Central Market, 1881
Ubicación: Private Collection
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El plano general revela un bullicio constante; una multitud indistinta de compradores y vendedores interactúa en un ambiente saturado de movimiento. La perspectiva central nos sitúa como observadores dentro del mercado, permitiéndonos percibir la profundidad del espacio y la acumulación de figuras humanas. La luz, aunque difusa, resalta los montones de pescado sobre hielo, creando destellos que atraen la mirada y sugieren frescura.
El autor ha prestado especial atención a la representación de las personas. Se distinguen vendedores con sus atuendos característicos – algunos con delantales blancos, otros abrigados contra el frío – atendiendo a los clientes. Las expresiones faciales son difíciles de discernir en su totalidad debido a la distancia y la iluminación, pero se intuyen signos de fatiga, concentración y una cierta resignación ante la rutina laboral. Un joven, arrodillado frente a un montón de pescado, parece absorto en su tarea, mientras que otras figuras interactúan con mayor dinamismo.
La presencia del agua es notable; el suelo está visiblemente húmedo, reflejando la luz y contribuyendo a una atmósfera opresiva y ligeramente insalubre. Este detalle no solo añade realismo a la escena, sino que también puede interpretarse como un símbolo de la laboriosa naturaleza del trabajo y las condiciones ambientales desafiantes que enfrentan los trabajadores del mercado.
Más allá de la mera descripción de un lugar comercial, la obra parece sugerir una reflexión sobre la vida cotidiana de la clase trabajadora urbana. La repetición de gestos, la uniformidad en el vestuario y la falta de individualización en las figuras contribuyen a transmitir una sensación de anonimato y colectivismo. Se sugiere una narrativa silenciosa sobre la persistencia del trabajo manual y la importancia económica de estos espacios públicos para la sociedad de la época. La escena evoca un sentido de realismo social, invitando al espectador a considerar las condiciones laborales y la vida diaria de aquellos que sustentan el mercado.