Marie- Claude Demers – Mes jouets preferes
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El niño central, vestido con un mono amarillo rayado, se erige como figura focal, rodeado por una multitud de compañeros. Su expresión parece una mezcla de sorpresa y deleite ante el torbellino que lo envuelve. Alrededor suyo, los demás niños interactúan con una variedad de objetos: un perro de peluche, un avión a control remoto, muñecas, bloques de construcción, e incluso un unicornio flotante. La abundancia de juguetes sugiere un mundo de fantasía y posibilidades ilimitadas.
La composición es deliberadamente desordenada; los personajes se superponen y se entrelazan, creando una sensación de movimiento constante. Esta falta de jerarquía visual refuerza la idea de que todos los niños participan en el mismo juego, sin distinción de roles o importancia.
Se intuye un subtexto sobre la infancia como un espacio de libertad creativa y desinhibición. La escena no solo celebra la alegría del juego, sino también la capacidad de los niños para transformar lo ordinario en extraordinario. La presencia de elementos fantásticos, como el unicornio volador o el niño con capa de superhéroe, alude a la imaginación infantil y su poder para trascender la realidad.
El dormitorio, con sus paredes moradas y el techo visible, actúa como un escenario teatral para esta representación del mundo infantil. La luz, aunque no definida con precisión, parece provenir de múltiples fuentes, iluminando cada detalle y contribuyendo a la atmósfera festiva general. En definitiva, la obra captura una instantánea de la infancia en su estado más puro: caótica, vibrante y llena de asombro.