Victor Forssell – From Gumshornsgrand, Stockholm
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, se distingue una construcción rústica con un techo inclinado, posiblemente un granero o establo, parcialmente cubierto por la nieve acumulada. Junto a él, una figura masculina vestida con ropas oscuras parece estar trabajando o supervisando alguna tarea. La presencia de un caballo atado cerca sugiere una actividad relacionada con el trabajo agrícola, aunque la postura del hombre y la quietud general del entorno sugieren más bien una pausa en las labores cotidianas.
A la derecha, se aprecia una estructura circular cubierta de nieve, que podría tratarse de un invernadero o pabellón ornamental. Su forma geométrica contrasta con la irregularidad de los edificios rurales, introduciendo un elemento de orden y artificialidad en el paisaje natural.
La pincelada es suelta y expresiva, con trazos rápidos que capturan la textura de la nieve y la atmósfera brumosa. La luz es difusa y uniforme, sin sombras marcadas, lo que contribuye a la sensación de quietud y uniformidad del paisaje. El cielo, apenas visible entre la niebla, se funde con el horizonte, acentuando la impresión de aislamiento y vastedad.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la vida rural en condiciones adversas, o como una evocación de la soledad y la melancolía inherentes al invierno. La figura humana, pequeña e insignificante frente a la inmensidad del paisaje nevado, sugiere la fragilidad de la existencia y la dependencia del hombre con respecto a la naturaleza. El contraste entre la construcción rústica y el pabellón circular podría simbolizar la tensión entre lo natural y lo artificial, o entre la tradición y el progreso. En general, la pintura transmite una sensación de quietud contemplativa y un profundo sentimiento de introspección.