Justus Sustermans – Ferdinando II (1610-70), Grand Duke of Tuscany and Maria Ludovica de Medici with the Governess
Ubicación: Stibbert Museum, Florence (Museo Stibbert).
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Los dos niños se sitúan a ambos lados de la mujer. El niño situado a la izquierda lleva un vestido con volantes y adornos rosados, sosteniendo en su mano un pequeño ramo de flores. Su expresión es serena, casi inexpresiva, mirando ligeramente hacia abajo. A su derecha, el otro niño viste un traje más elaborado, con una paleta de colores que incluye tonos marrones y rojos. Su postura es más activa, con la mano apoyada en la cadera, sugiriendo una personalidad quizás más vivaz o impetuosa.
El fondo está definido por unas cortinas rojas intensas que aportan dramatismo a la escena y enfatizan las figuras principales. A la izquierda, se vislumbra parcialmente una columna de mármol, elemento arquitectónico que contribuye a la sensación de solemnidad y nobleza. La iluminación es uniforme, aunque con un ligero contraste que resalta los detalles del vestuario y los rostros.
Más allá de la representación literal, el retrato parece transmitir mensajes sobre estatus social y linaje. La mujer, presumiblemente una madre o tutora, se presenta como figura de autoridad y protección. Los niños, probablemente herederos, son presentados con atuendos que denotan su posición privilegiada. La presencia de la mujer en primer plano sugiere un rol activo en la educación y el futuro de los jóvenes, mientras que las ropas elaboradas enfatizan la riqueza y el poder de la familia a la que pertenecen. La disposición formal y la mirada contenida de los personajes sugieren una atmósfera de decoro y control, características propias del retrato cortesano de la época. El ramo de flores en manos del niño podría simbolizar inocencia o un futuro prometedor, aunque esta interpretación es especulativa. En definitiva, el cuadro se erige como un documento visual que encapsula valores y convenciones sociales de una élite gobernante.