Horace Vernet – Attack of the citadel of Antwerp, December 22, 1832
Ubicación: Palace of Versailles (Château de Versailles), Paris.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El cielo ocupa una parte considerable de la superficie pictórica, con una densa capa de nubes grises que presagian un clima tormentoso y contribuyen a una atmósfera opresiva. Columnas de humo se elevan desde la ciudadela, indicando actividad hostil y destrucción. A lo lejos, el paisaje se extiende hasta donde alcanza la vista, delineado por árboles esbeltos y una línea difusa que sugiere la presencia de agua o un terreno más llano.
La iluminación es desigual; la luz parece filtrarse a través de las nubes, iluminando selectivamente ciertas áreas del campo de batalla mientras deja otras sumidas en la penumbra. Esto acentúa el dramatismo de la escena y dirige la atención hacia los personajes principales. La paleta cromática se centra en tonos terrosos, grises y azules oscuros, con toques de rojo que resaltan los uniformes militares.
Más allá de la representación literal del asalto, la obra parece sugerir una reflexión sobre el conflicto humano. La presencia de civiles entre las tropas sugiere un impacto más amplio del enfrentamiento en la sociedad. La figura clerical, con su gesto de súplica o intercesión, podría interpretarse como una crítica a la violencia y una llamada a la paz. El desorden y la confusión que reinan en el campo de batalla transmiten una sensación de caos y sufrimiento. La composición, aunque aparentemente realista, parece buscar un significado más profundo, invitando al espectador a contemplar las consecuencias del conflicto bélico y la fragilidad de la condición humana. La disposición de los personajes, con sus expresiones variadas – miedo, determinación, resignación – sugiere una complejidad emocional que va más allá de la simple narración de un evento histórico.