Hendrick Avercamp – A SCENE ON THE ICE NEAR A TOWN, 1610, OIL ON PANEL
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición es notablemente descentralizada; no hay un punto focal evidente, sino una distribución equitativa de interés visual a lo largo de toda la superficie helada. El artista ha empleado una perspectiva aérea que acentúa la profundidad y la extensión del hielo, creando una sensación de vastedad y frialdad. La luz es difusa y uniforme, típica de los días invernales nublados, contribuyendo a la atmósfera general de quietud y melancolía.
En el primer plano, se aprecia un grupo de personas que parecen estar preparando o reparando algún tipo de embarcación, posiblemente para transportar mercancías o personas a través del hielo. La presencia de estos elementos sugiere una actividad económica vinculada al entorno invernal. Más allá, la multitud patinadora exhibe una variedad de actitudes y expresiones: alegría, concentración, torpeza, incluso peligro inminente en algunos casos. Esta diversidad humana refleja la complejidad de la vida cotidiana en un contexto social específico.
El edificio fortificado que se eleva sobre el hielo introduce una dimensión arquitectónica y simbólica importante. Su solidez y su posición dominante sugieren poder, estabilidad y protección frente a las inclemencias del tiempo o posibles amenazas externas. La presencia de esta estructura contrasta con la fragilidad y transitoriedad de la actividad humana en el hielo.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la relación entre el hombre y la naturaleza, la alegría y el peligro inherentes al ocio invernal, la importancia del trabajo y el comercio en un entorno hostil, y la tensión entre la seguridad proporcionada por las estructuras sociales y la vulnerabilidad individual frente a los elementos. La escena, aunque aparentemente festiva, también evoca una sensación de precariedad y temporalidad; el hielo es frágil y puede romperse en cualquier momento, amenazando con sumergir a quienes se aventuran sobre él. La multitud, en su aparente despreocupación, parece ignorar o minimizar este riesgo latente.