Jan Mabuse Gossaert – Auguste et la Sybille de Tibur Sun
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El primer plano está dominado por un grupo de hombres que se acercan a la mujer en el trono. Sus gestos sugieren reverencia y súplica; algunos parecen inclinarse ante ella, mientras otros extienden las manos en señal de petición o quizás temor. La figura femenina, sentada con una postura imponente, irradia autoridad y misterio. Su rostro es difícil de leer completamente, pero se percibe una expresión que podría interpretarse como benevolencia mezclada con cierta distancia.
La arquitectura que rodea la escena es notable por su intrincado detalle. Se distinguen balcones ornamentados, columnas coríntias, esculturas grotescas y un laberinto de pasillos y escaleras. Esta complejidad arquitectónica no solo crea una sensación de profundidad espacial sino que también contribuye a la atmósfera opresiva y ceremonial del conjunto. La profusión de detalles sugiere un lugar de poder, quizás un palacio o un templo dedicado a una divinidad.
En el plano inferior izquierdo, se aprecia una figura caída, aparentemente derrotada o humillada, lo cual podría indicar una narrativa subyacente de conflicto o juicio. La presencia de esta figura contrasta con la dignidad y el poder exhibidos por la mujer en el trono, sugiriendo una dinámica de dominación y sumisión.
El uso del claroscuro, logrado a través de la técnica grabada, acentúa las texturas y los volúmenes, creando un efecto dramático que intensifica la sensación de solemnidad y misterio. La ausencia de color obliga al espectador a concentrarse en la línea y el detalle, lo cual aumenta la intensidad visual de la obra.
Subtextualmente, la escena podría interpretarse como una alegoría del poder político o religioso. La mujer en el trono representa una figura de autoridad que es venerada y temida por sus súbditos. El grupo de hombres que se acercan a ella simboliza la búsqueda de favor o perdón. La arquitectura grandiosa refuerza la idea de un sistema jerárquico y complejo, mientras que la figura caída sugiere las consecuencias del desafío a esa autoridad. La obra invita a una reflexión sobre temas como el poder, la sumisión, la justicia y la naturaleza humana.