Albrecht Dürer – Portrait of the artist holding a thistle
Ubicación: Louvre (Musée du Louvre), Paris.
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Comentarios: 2 Ответы
Автопортрет А. Дюрера написан идеально!!! Рада, что он оставил для потомков свое лицо с умным взглядом, красивыми чертами лица. Увидев раз запомнишь навсегда. Спасибо!
Если честно, я очень люблю Альбрехта Дюрера! Но эта картина мне нравится больше всех его картин. Если посмотреть на картину со стороны, то мы заметим что художник верует в Бога. Думаю что многие любят картины этого художника! И я тоже!
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En este retrato, el autor presenta a un individuo de mirada directa y penetrante, posiblemente un hombre joven dado los rasgos faciales delicados pero definidos. La composición se centra en la figura, recortada sobre un fondo oscuro que intensifica su presencia. El personaje viste una túnica de tonalidades terrosas y rojizas, con pliegues sutiles que sugieren un tejido rico aunque no ostentoso. Un tocado rojo, también con textura visible, enmarca el rostro y añade un toque de color vibrante.
La atención se dirige inmediatamente a las manos del retratado. Sostiene una planta espinosa, concretamente un cardo, con una delicadeza que contrasta con la naturaleza áspera del objeto. El gesto no es meramente decorativo; parece deliberado, casi ritualista. La forma en que el personaje sujeta el cardo, con los dedos extendidos y una mirada concentrada sobre él, sugiere una relación compleja con la planta.
La palidez de la piel y la intensidad de la mirada evocan un cierto estoicismo o incluso melancolía. No se trata de una representación idealizada; hay una honestidad palpable en las facciones del retratado, que revelan tanto fortaleza como vulnerabilidad. La fecha inscrita en el ángulo superior izquierdo –1493– proporciona un anclaje temporal y podría ser relevante para comprender el contexto social y cultural de la obra.
Subtextos potenciales: El cardo, tradicionalmente asociado con la resistencia, el dolor y la penitencia, puede simbolizar las dificultades o los sacrificios que ha enfrentado el retratado. Su posesión del objeto podría interpretarse como una aceptación estoica del sufrimiento o como un desafío a la adversidad. La mirada directa y la postura firme sugieren una individualidad fuerte y una cierta independencia de juicio. El autor, al elegir representar este cardo en lugar de un símbolo más convencional de riqueza o poder, parece estar enfatizando cualidades internas sobre externas. La elección de un fondo oscuro podría simbolizar el misterio, la introspección o incluso la soledad del individuo retratado. La obra, por lo tanto, se presenta como una reflexión sobre la identidad, la perseverancia y la complejidad de la experiencia humana.