Albrecht Dürer – The Dresden Altarpiece
Ubicación: Old Masters Picture Gallery (Gemäldegalerie Alte Meister), Dresden.
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En el panel izquierdo, un hombre barbado, vestido con una túnica verde esmeralda, ocupa la mayor parte del espacio. Se encuentra sentado tras un escritorio de madera, sobre el cual reposa un libro abierto. Su expresión es solemne, casi melancólica, mientras sostiene otro volumen entre sus manos. Un grupo de ángeles, representados con minuciosidad en su anatomía y vestimenta, se agolpa a su alrededor, creando una atmósfera de reverencia y protección. La iluminación incide sobre su rostro, acentuando la severidad de sus rasgos.
El panel central concentra la atención en una figura femenina, envuelta en un manto azul intenso que contrasta con el blanco de su velo. Esta mujer observa a un niño desnudo tendido sobre un lecho de telas blancas y doradas. La escena sugiere una intimidad maternal, pero también una contemplación profunda. Se intuye la presencia de un libro abierto cerca de ella, insinuando quizás una conexión entre la maternidad terrenal y el conocimiento divino. En el fondo del panel se aprecia una arquitectura urbana que se desvanece en la distancia, sugiriendo una ciudad idealizada o celestial. Nuevamente, ángeles rodean a la figura central, reforzando su importancia dentro de la composición.
Finalmente, el panel derecho muestra un hombre joven, desnudo hasta el torso, con una expresión de resignación y dolor. Su cuerpo se presenta con realismo, evidenciando las marcas del sufrimiento. A sus pies, sobre una mesa tosca, se encuentran objetos que podrían interpretarse como símbolos de sacrificio o penitencia: una copa y un recipiente. Al igual que en los otros paneles, la presencia angelical es constante, aunque aquí su función parece más bien la de testigos silenciosos de la agonía representada.
La disposición de los tres paneles sugiere una narrativa fragmentada, pero interconectada. Podría interpretarse como una representación de generaciones o etapas dentro de un linaje religioso. La repetición de elementos iconográficos, como los ángeles y los libros, refuerza la idea de una tradición transmitida a través del tiempo. El uso de la luz es fundamental para dirigir la mirada del espectador hacia los puntos focales de cada panel, enfatizando así la importancia de las figuras representadas y sus respectivos roles dentro de la escena general. La atmósfera que se crea es de profunda devoción, marcada por una mezcla de solemnidad, dolor y esperanza.