Roerich N.K. – Ladak # 46 (Pass Sasser)
Ubicación: Whereabouts are unknown. Meeting of JN Roerich
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En primer plano, las rocas dominan el espacio con formas angulares y voluminosas. Su coloración varía entre tonos terrosos, ocres y rojizos, que sugieren tanto la exposición al sol como la textura rugosa de la piedra. Estas formaciones parecen surgir directamente desde la parte inferior del lienzo, creando una sensación de inestabilidad o de un terreno abrupto e inaccesible.
El plano intermedio se define por una banda de color azul intenso, que podría interpretarse como una representación estilizada de vegetación o de una masa de agua oculta entre las rocas. Esta franja actúa como un puente visual hacia el fondo, donde se alzan imponentes montañas cubiertas de nieve.
Las cumbres montañosas, representadas con pinceladas más suaves y colores fríos (blancos, grises y azules pálidos), parecen extenderse hasta perderse en la lejanía. La ausencia de detalles precisos en estas montañas contribuye a una sensación de monumentalidad y misterio. La luz que incide sobre ellas es difusa, creando un ambiente brumoso y etéreo.
El uso del color no parece buscar la fidelidad mimética, sino más bien transmitir una impresión general del paisaje. La paleta cromática, aunque limitada, es intensa y contrastada, lo que acentúa el dramatismo de la escena. La composición en sí misma sugiere un diálogo entre la solidez terrenal de las rocas y la fragilidad aérea de las montañas nevadas.
Subtextualmente, la pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la relación del hombre con la naturaleza, o sobre la búsqueda de trascendencia a través de la contemplación del paisaje. La fragmentación de las formas y la distorsión de la perspectiva sugieren una visión interiorizada, donde el artista no se limita a reproducir lo que ve, sino que expresa sus propias emociones y sensaciones ante la inmensidad del mundo natural. La sensación general es de aislamiento y contemplación silenciosa.