Roerich N.K. – Oirot - Messenger of the White Burkhan # 14
Ubicación: International N.K. Roerich’s Center-Museum, Moscow (Международный Центр-Музей им. Н.К. Рериха).
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La figura ecuestre, ubicada en el extremo izquierdo, se presenta como una silueta casi fantasmal, delineada con contornos suaves y difusos. El jinete, vestido con ropas tradicionales de aspecto austero, mira hacia adelante, aparentemente absorto en su viaje. El caballo, igualmente estilizado, parece flotar sobre el terreno, reforzando la sensación de irrealidad.
La cadena montañosa que se extiende a lo largo del plano medio adquiere una importancia crucial. Sus formas geométricas y angulosas sugieren un paisaje inhóspito y trascendente. La simplificación de las líneas y la ausencia de detalles concretos otorgan a estas montañas una cualidad casi mítica, como si fueran guardianes de un territorio sagrado.
En el cielo nocturno, destaca la presencia de una luna llena, que irradia una luz dorada sobre el paisaje. Este elemento lumínico actúa como punto focal y contribuye a intensificar la atmósfera de misterio y espiritualidad. La luna, tradicionalmente asociada con lo femenino, lo intuitivo y lo trascendente, podría simbolizar una guía o un faro en medio de la oscuridad.
La composición general sugiere una búsqueda, un viaje iniciático hacia un destino desconocido. El jinete, posiblemente un mensajero o profeta, se adentra en un territorio simbólico, guiado por la luz de la luna y custodiado por las montañas ancestrales. La ausencia de referencias temporales o espaciales concretas permite que la obra trascienda su contexto original y resulte evocadora para el espectador.
Subtextualmente, la pintura podría interpretarse como una alegoría sobre la condición humana, la búsqueda del sentido de la vida y la conexión con lo trascendente. La figura ecuestre representa al individuo en su camino hacia la iluminación, mientras que las montañas simbolizan los obstáculos y desafíos que debe superar. El cielo nocturno, con su luna llena, evoca la esperanza y la promesa de un futuro mejor. La atmósfera melancólica y misteriosa invita a la reflexión sobre la naturaleza efímera de la existencia y la importancia de buscar respuestas más allá de lo visible.