David Klöcker Ehrenstråhl – Karl XI on the deathbed
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mirada está dirigida hacia arriba, como si buscara consuelo o trascendencia en un plano superior. Los párpados cerrados sugieren una ausencia de conciencia terrenal, mientras que los labios ligeramente entreabiertos podrían interpretarse como un último suspiro o una expresión de alivio ante la inminente liberación. La meticulosa representación del encaje del cuello, con su intrincado juego de luces y sombras, introduce un elemento de detalle formal que contrasta con la crudeza del tema representado: el final de la vida.
La ausencia de otros personajes refuerza la soledad inherente a la muerte. No hay gestos de despedida, ni lágrimas, ni signos de duelo; solo la figura individual en su momento más íntimo y vulnerable. La composición circular, delimitada por los almohadones y el fondo oscuro, crea una sensación de encierro, como si el sujeto estuviera atrapado dentro de un espacio limitado, a la espera del inevitable desenlace.
Más allá de la mera descripción física, esta pintura parece explorar temas universales como la mortalidad, la fragilidad humana y la inevitabilidad del destino. La ausencia de elementos narrativos explícitos invita al espectador a una reflexión personal sobre la naturaleza de la existencia y el significado de la vida frente a la muerte. El uso de la luz y la sombra contribuye a crear una atmósfera melancólica y contemplativa, que evoca un sentimiento de respeto y compasión por el sujeto representado. Se percibe una intención de trascender lo meramente biográfico para acceder a una dimensión más profunda y simbólica.