David Klöcker Ehrenstråhl (Attributed) – Karl XII, 1682-1718, King of Sweden, his Sisters Hedvig Sofia, 1681-1708, Princess of Sweden
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La mujer, sentada a la derecha, irradia una elegancia contenida. Su atuendo, compuesto por una túnica de tonos dorados y rosados, sugiere un estatus elevado. La disposición de su cabello, peinado en elaboradas ondas, y la delicadeza de sus facciones contribuyen a una imagen de refinamiento y nobleza. El niño, posado sobre el regazo de la mujer, es el elemento más vulnerable del conjunto. Su mirada se dirige hacia el espectador con una expresión que mezcla curiosidad e inocencia. La luz incide suavemente sobre su rostro, resaltando la palidez de su piel y la fragilidad de su figura.
El fondo está construido mediante un juego de cortinas rojas y verdes, que crean una sensación de profundidad y dramatismo. Se intuyen elementos arquitectónicos a través de las cortinas, sugiriendo un espacio interior opulento. La iluminación es teatral, con fuertes contrastes entre luces y sombras que acentúan la solemnidad del momento.
Más allá de la representación literal, el cuadro parece transmitir una serie de subtextos relacionados con el poder, la herencia y la fragilidad humana. La presencia de la armadura en el joven sugiere un destino ligado a la guerra o al liderazgo militar. La postura imponente y la expresión seria podrían interpretarse como una anticipación de las responsabilidades que le aguardan. El niño, por su parte, simboliza la continuidad dinástica y la esperanza del futuro. La mujer, con su mirada serena y su posición protectora sobre el niño, encarna la maternidad y la estabilidad familiar en un contexto marcado por la incertidumbre política. La composición general, con sus figuras cuidadosamente dispuestas y su atmósfera cargada de simbolismo, sugiere una escena de gran importancia histórica o personal para los retratados. La sutil paleta de colores, dominada por tonos fríos y cálidos que se complementan entre sí, contribuye a la elegancia y el refinamiento general del retrato.