Part 1 – Balthasar van der Ast (1593-94-1657) - Still Life with Fruit Basket
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
Две чудесных стрекозы, две бабочки и мушка!)
No se puede comentar Por qué?
Aquí se presenta una composición de bodegón que concentra la atención en una cesta rebosante de fruta fresca y elementos naturales asociados. La cesta, elaborada con un entramado visible, sirve como punto focal central, conteniendo una profusa variedad de frutas: uvas verdes y rojas, melones, peras, cerezas, higos y manzanas, entre otras. La disposición no es aleatoria; se observa una intención en la acumulación que sugiere abundancia y generosidad.
El autor ha prestado una meticulosa atención al detalle en la representación de las texturas: la piel aterciopelada del melón, el brillo ceroso de las manzanas, la humedad de las uvas. La luz incide sobre los frutos, revelando sus imperfecciones naturales – manchas, pequeños defectos – que lejos de restar valor a la escena, contribuyen a su realismo y a una sensación de autenticidad.
En el plano inferior, se distribuyen algunas frutas adicionales junto con elementos inesperados: caracoles terrestres, un pequeño insecto sobre una manzana, y varias mariposas revoloteando alrededor de la cesta. Estos últimos, especialmente las mariposas, introducen una dimensión simbólica relevante. Su presencia sugiere la transitoriedad de la belleza y la inevitabilidad del cambio; son símbolos de transformación y de la fragilidad de la vida, contrastando con la aparente permanencia de la fruta.
La paleta cromática es rica y vibrante, dominada por tonos verdes, rojos, amarillos y dorados que acentúan la frescura y el atractivo visual de la composición. El fondo oscuro permite que los colores de la fruta resalten aún más, creando un efecto de profundidad y dramatismo.
Más allá de una simple representación de objetos cotidianos, esta obra parece aludir a temas como la vanitas – la reflexión sobre la fugacidad de la existencia y la importancia de lo efímero– y el memento mori – el recordatorio de la muerte. La fruta, símbolo de plenitud y vitalidad, se ve acompañada por elementos que sugieren su decadencia inminente, invitando a la contemplación sobre la naturaleza transitoria de todas las cosas. La meticulosidad en la ejecución técnica, unida a esta carga simbólica, eleva el bodegón a una reflexión profunda sobre la vida y la muerte.