Part 1 – Alvise Vivarini (1446-1502) - The outpouring of the Holy Spirit
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En primer plano, un grupo numeroso de figuras humanas se arrodilla en señal de reverencia. Predomina la figura central femenina, vestida con ropajes ricos y de colores contrastantes: azul celeste sobre un forro carmesí. Sus manos están alzadas en una actitud de súplica o recepción, dirigiendo su mirada hacia el espacio superior. La iluminación incide directamente sobre ella, acentuando su importancia dentro del conjunto.
Los hombres que la rodean, con barbas y cabellos abundantes, parecen participar en la misma experiencia espiritual. Sus gestos son de intensa devoción: algunas manos se elevan al cielo, otras se unen en oración. Se percibe una unidad grupal, un sentimiento compartido ante lo trascendente.
En el espacio superior, dentro del arco arquitectónico, se distingue una representación de una figura masculina con atributos divinos, rodeada por un halo luminoso y elementos que sugieren la Santísima Trinidad. De esta figura emana una luz dorada que desciende hacia las figuras arrodilladas, simbolizando una intervención divina o una manifestación espiritual.
La composición es simétrica y ordenada, lo cual refuerza la sensación de solemnidad y devoción. La arquitectura del fondo, con sus columnas y arcos, contribuye a crear un ambiente grandioso y monumental. El uso de la luz, tanto natural como divina, juega un papel fundamental en la creación de una atmósfera mística y emotiva.
Subyace en esta obra una profunda reflexión sobre la fe, la gracia divina y la comunión espiritual. La representación del grupo humano arrodillado sugiere la importancia de la oración colectiva y la búsqueda conjunta de lo sagrado. El paisaje distante, con su simbolismo celestial, invita a la contemplación y al anhelo de un mundo superior. Se intuye una narrativa religiosa, posiblemente relacionada con un episodio bíblico que involucra una manifestación divina o el descenso del Espíritu Santo sobre los fieles. La pintura transmite una sensación de esperanza y redención, invitando al espectador a participar en esta experiencia espiritual.