Part 1 – Allegretto Nuzi (c.1315-20-1373) - Enthroned The Virgin and Child and Two Saints and The Crucifixion
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En el panel izquierdo, la Virgen María se presenta sentada en un trono ricamente decorado. Su rostro irradia serenidad y dignidad, mientras sostiene al Niño Jesús sobre su regazo. La figura infantil muestra una pose naturalista, con una mano extendida como si ofreciera bendición o interacción. A ambos lados de la Virgen, dos figuras masculinas, posiblemente santos, se postran en señal de reverencia. Sus vestimentas son sobrias y sus rostros expresan devoción. Una cuarta figura femenina, a la derecha, observa la escena con una expresión de respeto y contemplación. La disposición de estas figuras crea una jerarquía visual clara, con María como el punto focal central.
El panel derecho presenta una representación de la crucifixión. Cristo pende del patíbulo, su cuerpo expuesto en un gesto de sufrimiento redentor. A sus pies, se observa una figura femenina, presumiblemente María Magdalena, inclinada en señal de dolor y compasión. Una tercera figura femenina, vestida con tonos rosados, parece ofrecer consuelo o asistencia a la afligida Magdalena. En el cielo, sobre la cruz, un paloma blanca simboliza el Espíritu Santo. La composición del panel derecho es más dramática que la del izquierdo, buscando evocar una respuesta emocional en el espectador.
La yuxtaposición de estos dos paneles genera una tensión narrativa interesante. El panel izquierdo representa la alegría y la divinidad de la maternidad divina, mientras que el panel derecho confronta al espectador con la tragedia de la muerte redentora. Esta contraposición sugiere un ciclo completo: nacimiento, vida, sacrificio y promesa de salvación.
La paleta cromática es rica en tonos dorados, azules y rojos, típicos del arte medieval italiano. La pincelada es precisa y detallista, especialmente en la representación de las vestimentas y los rostros. Se aprecia una búsqueda de realismo en la anatomía humana, aunque dentro de un marco estilizado y convencional.
Subtextualmente, la obra parece transmitir mensajes sobre la fe, la devoción, el sacrificio y la esperanza. La presencia de los santos refuerza la idea de intercesión divina y la posibilidad de alcanzar la salvación a través de la fe. El contraste entre la serenidad maternal y el sufrimiento crucificado invita a la reflexión sobre la naturaleza del amor divino y su capacidad para trascender el dolor. La composición, en su conjunto, busca inspirar una profunda conexión espiritual en el espectador.