Ivan Ivanovich Shishkin – Along the shores of the Gulf of Finland (Udrias near Narva). 1888 34, 3h57. 5
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La paleta cromática es terrosa y apagada, con predominio de verdes, ocres y grises, que sugieren una luz tenue y una atmósfera húmeda. El agua del golfo presenta tonalidades verdosas, reflejando el cielo nublado y la vegetación circundante. La pincelada es suelta y visible, contribuyendo a la sensación de inmediatez y naturalidad.
En el primer plano, la exuberancia de la flora contrasta con la severidad del acantilado. Se distinguen diversas especies vegetales, algunas de ellas altas y erguidas, que se elevan sobre un manto de hierbas más bajas. Esta profusión vegetal sugiere una tierra fértil y rica en vida.
En el segundo plano, los acantilados rocosos marcan la transición entre la tierra firme y el agua. Su verticalidad enfatiza la grandiosidad del paisaje y crea una sensación de profundidad. La presencia de pequeñas playas pedregosas a los pies de los acantilados sugiere la erosión constante causada por las olas.
En el tercer plano, la línea del horizonte se difumina en la lejanía, creando una sensación de vastedad e infinitud. Se intuyen siluetas arbóreas y colinas bajas que delimitan el paisaje a lo lejos. La presencia de dos figuras humanas, diminutas en comparación con la escala del entorno, refuerza esta impresión de pequeñez humana frente a la inmensidad de la naturaleza.
Más allá de una mera descripción física, la obra parece sugerir una reflexión sobre la relación entre el hombre y el entorno natural. La soledad del paisaje, acentuada por la presencia de las figuras humanas, invita a la contemplación y al recogimiento. El dominio de la horizontalidad transmite una sensación de calma y serenidad, pero también puede interpretarse como un símbolo de la inmensidad del tiempo y la fugacidad de la existencia humana. La luz tenue y la atmósfera melancólica contribuyen a crear una atmósfera introspectiva y evocadora. Se percibe una sutil tensión entre la vitalidad de la vegetación y la frialdad de las rocas, un equilibrio delicado que refleja la complejidad del mundo natural.