Minnie Roger – Mnn RDV SWD Dragon and Tree
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La obra presenta un paisaje desolado y árido dominado por una tonalidad ocre-rojiza que impregna tanto el terreno como las formaciones rocosas dispersas en primer plano. El cielo, difuminado en tonos beige y crema, sugiere una atmósfera seca y posiblemente inhóspita.
En el centro de la composición se alza un árbol singular, con ramas retorcidas y un follaje denso que contrasta con la aridez circundante. Sus raíces, expuestas y prominentes, parecen aferrarse a la tierra como si lucharan por sobrevivir en condiciones extremas. La forma del árbol evoca una sensación de antigüedad y resistencia.
A la izquierda, se distingue una criatura alada, presumiblemente un dragón, montado por una figura humana. El dragón, representado en tonos azulados pálidos, se desplaza a través del paisaje con una actitud que sugiere tanto poder como vulnerabilidad. La palidez de su coloración lo integra sutilmente al ambiente general, pero también lo diferencia, resaltando su naturaleza excepcional.
La pintura carece de elementos narrativos explícitos; sin embargo, la presencia del dragón y el jinete introduce un elemento de misterio y aventura. El paisaje desértico podría simbolizar un territorio inexplorado o una prueba a superar. La relación entre el dragón y el humano es ambigua: ¿es una alianza, una conquista, o una simple coexistencia?
La obra sugiere temas como la soledad, la perseverancia frente a la adversidad y la búsqueda de significado en entornos hostiles. El árbol podría interpretarse como un símbolo de vida y esperanza en medio de la desolación, mientras que el dragón representa la fuerza indomable o la capacidad de adaptación. La ausencia de otros elementos vivos refuerza la sensación de aislamiento y la importancia de la conexión entre los dos protagonistas principales.
La técnica pictórica parece favorecer la sutileza en las gradaciones de color y la atención al detalle, especialmente en la representación del árbol y las texturas del terreno. El resultado es una imagen evocadora que invita a la contemplación y a la interpretación personal.