Gustaf Wilhelm Palm – View of Rome with the Colosseum. Study
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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El Coliseo emerge como elemento central, su volumetría robusta y sus arcos adintelados capturan la atención inmediata. Se aprecia su estado ruinoso, con secciones desmoronadas que revelan la historia del tiempo y el desgaste de los siglos. A su izquierda, se distingue una torre campanario, cuya verticalidad contrasta con la horizontalidad del anfiteatro.
Más allá del Coliseo, la ciudad se extiende en un horizonte brumoso, donde edificios e iglesias se difuminan entre la atmósfera diáfana. Se intuyen las siluetas de otras construcciones emblemáticas, aunque su identificación precisa resulta difícil debido a la distancia y la neblina.
La paleta cromática es sobria y terrosa, con predominio de tonos ocres, marrones y verdes apagados. El cielo, de un azul pálido, se ve salpicado por algunas nubes dispersas que suavizan la luz. La pincelada es suelta y expresiva, lo que confiere a la escena una sensación de espontaneidad y naturalidad.
La pintura no busca una representación fotográfica o detallista del paisaje romano. Más bien, parece ser un estudio preparatorio, una exploración visual de la composición y los efectos atmosféricos. La ausencia de figuras humanas refuerza esta impresión, centrándonos en la monumentalidad del entorno arquitectónico y su relación con el espacio natural circundante.
Subyace una reflexión sobre la transitoriedad del poder y la grandeza humana. El Coliseo, símbolo de un imperio desaparecido, se alza como testimonio silencioso de la historia, mientras que la vegetación reclamando sus piedras sugiere el inexorable avance de la naturaleza sobre las creaciones humanas. La atmósfera melancólica y contemplativa invita a la reflexión sobre el paso del tiempo y la fragilidad de las civilizaciones. El autor parece interesado en capturar no solo la apariencia visual de Roma, sino también su esencia histórica y simbólica.