Roerich N.K. – Girl. 2nd act of
Ubicación: Bakhrushin Theatre Museum, Moscow (Театральный музей им. А. А. Бахрушина).
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La artista ha plasmado a la muchacha con una postura ligeramente rígida, casi ceremonial, lo cual sugiere una intención de representar una figura idealizada o arquetípica más que un retrato individualizado. Su rostro permanece velado por un tejido translúcido, impidiendo cualquier lectura directa de su expresión y contribuyendo a una atmósfera de misterio y distanciamiento.
El vestuario es el elemento central de la obra. Se trata de un atuendo complejo, con múltiples capas y adornos florales bordados en hilo rojo sobre un fondo blanco. La profusión de detalles ornamentales sugiere una conexión con tradiciones folclóricas o rituales, evocando imágenes de antiguas costumbres y celebraciones. Los largos flecos que caen desde los hombros y las mangas acentúan la verticalidad de la figura y añaden dinamismo a la composición. Las botas, también ricamente decoradas, completan el conjunto, reforzando la impresión de un atuendo ceremonial o festivo.
La paleta cromática es limitada: predominan el blanco, el rojo y tonos tierra que se integran con el fondo. Esta economía de color contribuye a una sensación de pureza y atemporalidad. La técnica utilizada parece ser rápida y esquemática, con trazos sueltos y pinceladas expresivas que sugieren un proceso creativo en curso, más enfocado en la exploración de formas y texturas que en el logro de un acabado pulido.
Subyacentemente, la obra podría interpretarse como una reflexión sobre la identidad cultural, la memoria colectiva o la representación femenina en el contexto del teatro. La figura velada podría simbolizar tanto la inocencia como la ocultación, mientras que el vestuario elaborado sugiere una conexión con las raíces ancestrales y los rituales de pertenencia. El gesto de cubrir el rostro también puede interpretarse como un acto de protección o introspección, invitando a la contemplación más que a la identificación directa. La ausencia de contexto narrativo específico permite múltiples lecturas, otorgando a la obra una resonancia simbólica amplia y perdurable.