Roerich N.K. – Secret signs
Ubicación: International N.K. Roerich’s Center-Museum, Moscow (Международный Центр-Музей им. Н.К. Рериха).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto elementos que sugieren una arquitectura fragmentada o ruinas ancestrales. Se distinguen estructuras verticales, posiblemente muros o pilares, que se elevan desde el plano inferior hacia un horizonte indefinido. Estas formas no parecen seguir una lógica constructiva convencional; su disposición es irregular y desestructurada, evocando una sensación de decadencia y pérdida.
En la parte central del cuadro, se aprecia una forma que recuerda a un rostro humano, aunque altamente estilizado y distorsionado. Esta figura emerge de la oscuridad, con los ojos cerrados o mirando hacia abajo, transmitiendo una impresión de introspección o melancolía. La presencia de esta imagen antropomorfa sugiere una reflexión sobre la condición humana, quizás sobre el paso del tiempo y la fragilidad de las civilizaciones.
En primer plano, se identifican marcas o símbolos grabados en la superficie, que parecen ser inscripciones ilegibles. Estos signos contribuyen a la sensación de misterio y alude a un lenguaje secreto o una sabiduría olvidada. La disposición aparentemente aleatoria de estos elementos refuerza la idea de un mundo fragmentado y descomprensible.
La pincelada es expresiva y gestual, con trazos rápidos y vigorosos que acentúan la textura de la superficie. Esta técnica contribuye a crear una sensación de inestabilidad y movimiento, como si el propio cuadro estuviera en constante transformación.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la memoria, el inconsciente colectivo y la búsqueda de significado en un mundo caótico. La ausencia de referencias concretas o narrativas claras invita al espectador a proyectar sus propias interpretaciones sobre la imagen, generando una experiencia contemplativa y subjetiva. Se intuye una reflexión sobre la naturaleza efímera de las cosas y la persistencia de los símbolos a través del tiempo.