Frederik van Valckenborch – Landscape with Saint Jerome
Ubicación: Borghese gallery, Rome (Galleria Borghese).
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Aquí se observa una composición de marcado contraste entre la penumbra y la luz, que organiza el espacio en dos zonas bien diferenciadas. A la izquierda, un hombre barbado, vestido con una túnica roja, está sentado sobre unas rocas, absorto en la lectura de un libro. Junto a él, un león reposa plácidamente, mientras que un cráneo yace a sus pies, elementos que sugieren reflexión sobre la mortalidad y el arrepentimiento. La figura irradia una sensación de soledad y contemplación, acentuada por la oscuridad del entorno rocoso que la envuelve.
En contraste con esta zona sombría, el ojo se dirige hacia un paisaje luminoso a la derecha. Un cuerpo de agua, posiblemente un lago o río, refleja parcialmente el cielo nublado, creando una atmósfera serena y melancólica. En la orilla opuesta, una ciudadela emerge entre la vegetación, insinuando la presencia del mundo civilizado, aunque distante e inalcanzable para la figura principal. Un grupo de aves acuáticas se desliza sobre las aguas tranquilas, añadiendo un toque de vitalidad a la escena.
La composición parece sugerir una dicotomía entre el retiro espiritual y el mundo exterior. El hombre, aislado en su cueva, simboliza la búsqueda del conocimiento y la introspección, mientras que la ciudadela representa los atractivos y las distracciones de la vida mundana. La presencia del león, tradicionalmente asociado con el coraje y la fortaleza, podría interpretarse como una metáfora de la lucha contra los deseos terrenales o de la necesidad de dominar los instintos básicos para alcanzar la iluminación espiritual. El cráneo, por su parte, actúa como un memento mori, recordatorio constante de la fugacidad de la vida y la importancia de la salvación del alma.
La técnica pictórica es notable por el uso sutil de la luz y la sombra, que contribuyen a crear una atmósfera de misterio y solemnidad. La pincelada es fluida y expresiva, especialmente en la representación de las rocas y la vegetación. El color rojo de la túnica del hombre destaca sobre el fondo oscuro, atrayendo la atención hacia su figura central. En general, la obra transmite una sensación de introspección profunda y una reflexión sobre los temas universales de la vida, la muerte y la espiritualidad.