Part 4 Prado Museum – Brueghel el Viejo, Jan; Clerck, Hendrik de -- La Abundancia y los Cuatro Elementos
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En los laterales, dos figuras femeninas reclinadas completan la tríada principal. Una, envuelta en azules, sostiene una bandeja con gesto contemplativo; la otra, ataviada con ropajes carmesí, extiende su mano hacia el centro de la composición, como si participara del acto ofrecido por la figura central. La disposición horizontal de estas figuras contrasta con la verticalidad de la femenina central, creando un dinamismo visual que guía la mirada a través de la escena.
En lo alto, dos querubines revolotean en medio de una multitud de pájaros, añadiendo una dimensión celestial y etérea al conjunto. Sus gestos parecen celebrar el festín terrenal que se desarrolla abajo, sugiriendo una conexión entre el mundo divino y el humano. La representación de los querubines, con sus ropajes vaporosos y su vuelo despreocupado, introduce un elemento de ligereza y alegría en la composición.
El fondo está densamente poblado de vegetación exuberante, que se extiende hasta perderse en una bruma distante. Esta profundidad espacial crea una sensación de inmensidad y misterio, sugiriendo que el escenario representado trasciende los límites del espacio físico. Se intuyen figuras humanas a lo lejos, difuminadas por la distancia, como si fueran parte de un mundo más amplio e indefinido.
La pintura parece explorar temas relacionados con la fertilidad, la abundancia, y posiblemente, una alegoría sobre la naturaleza cíclica de las estaciones o los elementos. La presencia de frutas y vegetales sugiere una celebración de la cosecha y la generosidad de la tierra. El gesto ofrecido por la figura central podría interpretarse como un acto de agradecimiento a los dioses o a la naturaleza misma. La disposición de las figuras, con su interacción visual y gestual, invita a una reflexión sobre la relación entre el hombre y su entorno, así como sobre la conexión entre lo terrenal y lo divino. La meticulosa representación del detalle, tanto en la flora como en la anatomía humana, denota un dominio técnico considerable por parte del artista.