Part 4 Prado Museum – Dyck, Anton van -- La serpiente de metal
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Alrededor de esta figura central se agolpan varios personajes masculinos, vestidos con ropas que sugieren una época clásica o bíblica. Sus expresiones varían desde la angustia y el temor hasta la súplica y la desesperación. Algunos parecen intentar acercarse a la serpiente, mientras que otros retroceden con evidente pavor. La disposición de estos individuos crea un efecto de movimiento circular, intensificando la sensación de caos y urgencia.
En primer plano, una mujer joven se encuentra sentada, aparentemente en estado de shock o vulnerabilidad. Su rostro refleja una mezcla de miedo e incredulidad, y su postura sugiere una pasividad ante los acontecimientos que se desarrollan a su alrededor. A sus pies, un hombre prostrado parece estar sufriendo intensamente, posiblemente víctima de la influencia de la serpiente.
La luz juega un papel fundamental en esta pintura. Un haz luminoso ilumina la figura central y la serpiente, destacándolos del resto de la escena y creando un contraste dramático con las zonas más oscuras. Esta iluminación dirigida contribuye a la atmósfera mística y sobrenatural que impregna la obra.
Subtextualmente, la imagen podría interpretarse como una alegoría sobre el poder, la tentación o la redención. La serpiente metálica, símbolo ambiguo, podría representar tanto un peligro inminente como una fuente de salvación, dependiendo de cómo se perciba su interacción con los personajes presentes. El cielo tormentoso y las expresiones angustiadas sugieren una crisis espiritual o moral que afecta a toda la comunidad representada. La figura central, con sus brazos alzados hacia la serpiente, podría ser vista como un mediador entre el mundo humano y una fuerza superior, ya sea divina o demoníaca. La mujer sentada, en su vulnerabilidad, simboliza quizás la fragilidad humana frente a fuerzas que escapan al control individual. En definitiva, la obra plantea interrogantes sobre la naturaleza del bien y del mal, y sobre la capacidad del ser humano para afrontar los desafíos de la existencia.