Part 4 Prado Museum – Montalvo, Bartolomé -- Bodegón
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, destaca un pato macho, su plumaje verde iridiscente contrastando con los tonos terrosos del resto de la composición. Su posición sugiere una reciente captura, aún conservando cierta vitalidad en su postura. A su lado, se encuentra una perdiz, cuyo colorido más apagado y disposición relajada refuerzan la idea de un festín ya preparado. Un pez, parcialmente oculto bajo el pato, añade a la variedad de elementos presentes.
Una cesta de mimbre, rebosante de pequeños peces, se sitúa en la parte izquierda del cuadro. La cesta, con su trama intrincada, aporta una nota de rusticidad y abundancia. En la parte superior, suspendidas sobre un soporte de madera, dos aves más completan el conjunto. Su disposición vertical crea una línea que dirige la mirada hacia arriba, enfatizando la sensación de espacio y profundidad.
La paleta cromática es dominada por tonos oscuros: marrones, grises y negros, que contribuyen a crear una atmósfera sombría y contemplativa. El uso del claroscuro es notable; las zonas iluminadas resaltan la riqueza de los materiales representados, mientras que las áreas en sombra sugieren misterio y ocultamiento.
Más allá de la mera representación de objetos cotidianos, esta pintura parece sugerir reflexiones sobre la abundancia, la transitoriedad de la vida y el ciclo natural de la existencia. La disposición deliberada de los elementos invita a una meditación sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, así como sobre la fugacidad del placer y la inevitabilidad de la muerte. La meticulosidad en la ejecución técnica sugiere un interés por la observación precisa y la representación fiel de la realidad, pero también puede interpretarse como una invitación a apreciar la belleza intrínseca de lo mundano. La ausencia de figuras humanas refuerza esta sensación de objetividad y universalidad.