Henry Walton – Portrait of a young woman, possibly Miss Nettlethorpe
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La joven está representada de perfil, ligeramente girada hacia el espectador, una técnica común para transmitir elegancia y accesibilidad a la vez. Su mirada se dirige hacia arriba y a un lado, sugiriendo una reflexión interna o quizás una contemplación del entorno. Esta dirección de la mirada evita una confrontación directa con quien observa, creando una atmósfera de misterio sutil.
El cabello, peinado en una elaborada disposición que revela la moda de la época, está cuidadosamente trabajado para captar la luz y crear volumen. La paleta de colores es delicada: predominan los tonos pastel, especialmente el verde menta del vestido, que contrasta suavemente con la piel clara de la joven. El vestido, sencillo pero elegante, está adornado con un encaje blanco que aporta una nota de refinamiento.
La iluminación es uniforme y difusa, sin sombras marcadas, lo que contribuye a la atmósfera serena y contemplativa del retrato. La pincelada es suave y precisa, evidenciando el dominio técnico del artista. Se aprecia un cuidado especial en la representación de los detalles faciales: la forma de los ojos, la curva de los labios, la delicadeza de la piel.
Subtextualmente, esta pintura parece evocar una sensación de fragilidad y vulnerabilidad, a pesar de la elegancia y el refinamiento que transmiten sus vestimentas y su peinado. La mirada distante sugiere una cierta melancolía o introspección, invitando al espectador a imaginar los pensamientos y emociones que se esconden tras esa apariencia serena. El formato circular, además, puede interpretarse como un símbolo de totalidad e idealización, sugiriendo una representación no solo física sino también moral de la joven retratada. La ausencia de elementos decorativos o accesorios refuerza esta impresión de pureza y sencillez, centrándose en la esencia del personaje.