Frederick Nash – The Thames and Waterloo Bridge from Somerset House
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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En primer plano, a lo largo de la orilla izquierda, se distinguen figuras humanas dedicadas a labores que parecen estar relacionadas con la extracción o manipulación de materiales desde el río; se intuyen embarcaciones varadas y restos de madera, indicando una actividad laboral intensa y posiblemente precaria. La disposición de estas figuras es informal, casi descuidada, lo cual contribuye a una sensación de realismo crudo.
El puente, con sus arcos monumentales, constituye el punto focal de la composición. Su estructura se alza sobre las aguas, conectando dos orillas pobladas por edificios de diversa altura y arquitectura. A la izquierda, los edificios son más densos y elaborados, sugiriendo una zona urbana consolidada; a la derecha, la perspectiva se abre hacia un horizonte menos definido, donde se vislumbra el contorno de embarcaciones con velas, que parecen avanzar en dirección opuesta al espectador.
La luz es difusa y uniforme, sin sombras marcadas, lo cual acentúa la sensación de bruma y distancia. El cielo, cubierto por nubes grises y dispersas, no ofrece un contraste dramático, sino una continuidad tonal con el agua y los edificios.
Subtextualmente, la obra parece explorar la relación entre la naturaleza y la industria en un entorno urbano. La presencia del río, elemento natural fundamental, se ve comprometida por la actividad humana: las embarcaciones, las figuras laboriosas, el humo que flota sobre el agua. El puente, símbolo de progreso y conexión, también podría interpretarse como una barrera que divide el paisaje. La atmósfera melancólica y la paleta de colores apagados sugieren una reflexión sobre los efectos del desarrollo industrial en el entorno natural y la vida cotidiana. Se percibe una cierta resignación ante la inevitabilidad del cambio, pero también una aceptación silenciosa de la realidad urbana. La escena evoca un momento histórico específico, probablemente durante la era victoriana, cuando Londres experimentaba un rápido crecimiento económico e industrial.