John Frederick Lewis – Caged Doves
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La joven, vestida con un atuendo rico en detalles –un traje verde esmeralda bordado con hilos dorados sobre un corpiño rojo– se presenta de perfil, ofreciendo grano a una paloma posada delicadamente sobre su mano extendida. Su rostro, ligeramente inclinado, denota una expresión serena y contemplativa, casi melancólica. Un velo blanco adornado con detalles azules cubre su cabello, enmarcando su semblante.
En el primer plano, otras palomas se agolpan alrededor de un pequeño soporte que contiene fruta fresca y un jarrón de cerámica decorada. La disposición de las aves sugiere una sensación de cautiverio, aunque también de domesticación y cuidado. La puerta elaboradamente tallada en la parte posterior, con sus intrincados diseños geométricos, contrasta con la sencillez del gesto de la mujer y la fragilidad de los pájaros.
El uso de la luz es significativo; ilumina principalmente a la figura femenina y a las palomas, dejando el resto de la escena sumido en una penumbra que acentúa su aislamiento. La paleta cromática, dominada por verdes, rojos y dorados, evoca una atmósfera exótica y opulenta.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de libertad versus restricción, cuidado y dependencia. Las palomas, símbolos tradicionales de la paz y la pureza, se encuentran confinadas, lo que podría interpretarse como una metáfora de la condición humana o de las limitaciones impuestas a la mujer en su época. La actitud contemplativa de la joven sugiere una aceptación resignada de esta situación, aunque también una cierta melancolía por aquello que no puede alcanzar. La riqueza del vestuario y el entorno sugieren un contexto social elevado, pero la escena transmite una sensación de introspección y soledad, más allá de las apariencias. La fruta fresca sobre el soporte podría simbolizar abundancia, pero su presencia junto a los pájaros cautivos intensifica la paradoja central de la obra: la belleza coexistiendo con la limitación.