Hans Memling – Last Judgment Triptych (open) 1467 1 detail1 left wing
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En la parte baja, un hombre barbudo, vestido con túnica carmesí, parece dirigir o guiar a un grupo numeroso de desnudos. Estos últimos, predominantemente niños, se agolpan alrededor de él, extendiendo sus manos hacia arriba en gesto de súplica o reverencia. La expresión del hombre es serena y autoritaria; su mirada se dirige hacia el alto, sugiriendo una conexión con la esfera divina. La disposición de los cuerpos desnudos crea un movimiento ascendente que contrasta con la solidez de la figura central.
Detrás de este grupo, una multitud de ángeles, representados con variadas expresiones y vestimentas, se abre paso entre columnas arquitectónicas ricamente decoradas. Algunos ángeles sostienen instrumentos musicales, mientras otros parecen participar en un ritual o ceremonia. La arquitectura que sirve de telón de fondo es intrincada, con arcos apuntados, pináculos y esculturas que evocan una grandiosidad celestial.
La luz juega un papel fundamental en la composición. Proviene principalmente del alto, iluminando las figuras celestiales y creando fuertes contrastes con las zonas más oscuras del plano inferior. Esta iluminación acentúa el carácter trascendente de la escena y dirige la mirada del espectador hacia los seres divinos.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la redención, la gracia divina y la importancia de la guía espiritual. La figura central podría interpretarse como un intercesor entre Dios y la humanidad, conduciendo a los elegidos hacia el reino celestial. La presencia de los niños desnudos sugiere una pureza original o una vuelta al estado de inocencia necesaria para alcanzar la salvación. El gesto de las manos extendidas puede simbolizar la búsqueda de la divinidad y la esperanza en un futuro mejor. La arquitectura monumental, por su parte, refuerza la idea de una jerarquía cósmica y la inmensidad del poder divino. La composición, aunque densa, transmite una sensación de orden y armonía que refleja el propósito último de la obra: ilustrar la justicia divina y la promesa de la vida eterna.