Giovanni Battista Torriglia – Torriglia Giovanni Battista IN THE SCULPTOR-S STUDIO
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Alrededor de la mesa se congregan tres figuras humanas. A la izquierda, un hombre mayor, vestido con una túnica oscura y un gorro morado, gesticula con las manos mientras parece instruir o discutir sobre el trabajo del escultor. Su expresión es animada, casi apasionada, sugiriendo una conversación intensa. A su derecha, otro individuo, ataviado con hábitos monásticos de color marrón, se inclina sobre un libro abierto, aparentemente absorto en la lectura. La luz incide sobre sus facciones, revelando una mirada concentrada y serena. El tercer personaje, situado más cerca del espectador, es el propio escultor, aunque su rostro permanece parcialmente oculto por la sombra, enfocando la atención en las herramientas de su oficio: cinceles, mazas y otros instrumentos dispersos sobre el suelo.
En un rincón del taller, se distingue una pintura inconclusa apoyada sobre un caballete. La presencia de esta obra sugiere que el artista no solo trabaja con piedra, sino también con pigmento y lienzo, ampliando la interpretación del espacio como un lugar dedicado a diversas formas de expresión artística. El desorden generalizado – los restos de virutas de mármol esparcidos por el suelo, los objetos amontonados en las esquinas – contribuye a una atmósfera de trabajo creativo y constante actividad.
La escena evoca una reflexión sobre la relación entre arte, conocimiento y fe. La presencia del monje con su libro sugiere un vínculo entre la contemplación intelectual y la creación artística. El hombre que gesticula podría representar el mecenas o un crítico, aportando ideas y perspectivas al proceso creativo. El escultor, en silencio y dedicado a su labor, encarna la figura del artista como un buscador de la belleza y la verdad a través de su oficio. La pintura, en su conjunto, parece explorar la complejidad de la colaboración artística y el papel de la inspiración divina o intelectual en la producción de obras de arte. La atmósfera es introspectiva, invitando al espectador a contemplar los procesos internos que impulsan la creación.