Liechtenstein Museum – Martin van Hemskerk - Landscape with St. Jerome
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En el extremo izquierdo, una figura masculina, vestida con ropajes escarlata y sumida en la oración, ocupa un lugar central. Su postura, inclinada sobre libros abiertos, sugiere devoción y estudio. La luz que incide sobre su rostro es tenue, acentuando la solemnidad del momento. A su alrededor, fragmentos de una arquitectura clásica emergen de la penumbra: una estatua masculina desnuda, parcialmente visible, y un arco decorado con esculturas, sugieren un pasado glorioso ahora en decadencia.
El plano medio está dominado por ruinas monumentales. Columnas rotas, arcos desmoronados y fragmentos de edificios se entrelazan con la vegetación, creando una sensación de abandono y el paso del tiempo. Un grupo de figuras a caballo avanza lentamente por un camino sinuoso, añadiendo una nota de movimiento y misterio a la escena.
En el extremo derecho, una fuente adornada con una estatua masculina, posiblemente Atlas, sostiene sobre sus hombros una esfera que contiene una pequeña representación arquitectónica. Esta imagen podría interpretarse como una alegoría del peso del conocimiento o la carga de la historia. La presencia de leones esculpidos a los pies de la fuente refuerza el simbolismo de poder y dominio.
El cielo, pintado con tonos azulados y grises, se abre en un horizonte lejano donde se vislumbran ciudades y montañas envueltas en una bruma distante. La luz que emana del horizonte contrasta fuertemente con la oscuridad del primer plano, creando una sensación de profundidad y perspectiva.
La pintura transmite una reflexión sobre la fugacidad de las glorias terrenales y la persistencia de la fe. El contraste entre la arquitectura clásica, símbolo de poder y civilización, y el paisaje agreste y en ruinas, sugiere un comentario sobre la decadencia humana y la transitoriedad del mundo material. La figura orante, aislada en su devoción, podría interpretarse como una búsqueda de consuelo y significado frente a la inestabilidad del universo. El uso magistral de la luz y la sombra contribuye a crear una atmósfera de misterio y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre los temas universales de la vida, la muerte y la fe.