Liechtenstein Museum – Master of female half-figures - Three female musicians
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Las tres mujeres están dispuestas en un formato vertical, creando una sensación de armonía y equilibrio. La figura central, con el laúd, ocupa el lugar primordial, su postura ligeramente inclinada hacia adelante denota concentración y compromiso con la ejecución musical. A ambos lados, las otras dos figuras sostienen flautas, sus rostros dirigidos hacia la música que se crea en conjunto. La delicadeza de sus expresiones es notable; no hay indicios de alegría exuberante o dramatismo, sino una quietud interior que sugiere un profundo entendimiento y respeto por el arte musical.
El vestuario de las mujeres revela detalles de la moda de la época: cuellos altos adornados con encajes, mangas abullonadas y vestidos de colores ricos pero sobrios. La atención al detalle en los tejidos y los adornos subraya la posición social acomodada de estas figuras. La presencia del libro abierto sobre un atril, repleto de partituras, es fundamental para comprender el propósito de la escena: no se trata simplemente de una interpretación improvisada, sino de una ejecución musical planificada y estudiada.
Más allá de la representación literal de músicos, esta pintura parece explorar temas relacionados con la virtud femenina, la educación y el cultivo del arte como forma de refinamiento moral e intelectual. La ausencia de figuras masculinas sugiere un espacio femenino autónomo, donde las mujeres pueden dedicarse a actividades consideradas elevadas y nobles. La música, en este contexto, se convierte en un símbolo de armonía, equilibrio y perfección, valores que la sociedad de la época asociaba con el ideal femenino.
El uso del color es sutil pero efectivo. Los tonos tierra y los azules apagados predominan, creando una paleta visualmente agradable y acorde con la atmósfera contemplativa de la escena. La disposición cuidadosa de las figuras y los objetos, junto con la atención al detalle en cada elemento, denota un dominio técnico considerable por parte del artista y sugiere una intención deliberada de crear una obra de arte que trascienda la mera representación visual. La pintura invita a la reflexión sobre el papel de la música y las mujeres en la sociedad de su tiempo, ofreciendo una ventana a un mundo de elegancia, cultura y refinamiento interior.