Beryl Cook – A02 The Lockyer Tavern
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La iluminación es tenue, concentrada en el mostrador y en las figuras más cercanas al espectador, lo que contribuye a crear una sensación de intimidad forzada y claustrofobia. El fondo se difumina, perdiendo detalles específicos, pero insinuando la presencia de otros clientes y elementos decorativos típicos de este tipo de locales.
En primer plano, dos mujeres ocupan un lugar central. Una, con el cabello rubio y ondulado, levanta una taza blanca, su expresión es ambigua, entre la sonrisa forzada y la indiferencia. La otra, sentada a su lado, parece absorta en sus propios pensamientos, con una mirada perdida y una postura encorvada que denota cansancio o desilusión. Sus manos, grandes y expresivas, sostienen tazas de cerámica.
El resto de los personajes se distribuyen alrededor del mostrador, cada uno inmerso en su propio mundo. Se percibe una falta de interacción significativa entre ellos; la comunicación parece limitada a gestos mínimos y miradas esquivas. La vestimenta de algunos sugiere un estatus social modesto, mientras que otros lucen atuendos más formales, lo que podría indicar una diversidad de clientes.
El mostrador, repleto de botellas y vasos, actúa como una barrera física y simbólica entre los personajes y el espectador. La repetición de las botellas crea un patrón visual que refuerza la sensación de monotonía y rutina. La presencia de un letrero con números (RU 18) en la pared del fondo añade un elemento de misterio, sugiriendo una posible identificación o código interno dentro del establecimiento.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la alienación social, la pérdida de individualidad y la búsqueda de consuelo en entornos públicos. La exageración de las características físicas y la falta de expresión emocional genuina podrían interpretarse como una crítica a la conformidad y a la superficialidad de las relaciones humanas. La escena evoca un sentimiento de melancolía y desasosiego, invitando al espectador a reflexionar sobre la condición humana en contextos sociales limitados. La paleta de colores apagada y el uso de contornos definidos contribuyen a crear una atmósfera pesimista y ligeramente irónica.