Beryl Cook – J20 The Peaceable Kingdom
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El león, figura central de la composición, se recuesta con expresión serena, rodeado por criaturas que normalmente serían presa suya: un jabalí robusto, un zorro astuto, un dodo extinto, un conejo temeroso, una ardilla inquieta y un buey corpulento. La proximidad de estos animales, tradicionalmente opuestos en la cadena alimenticia, sugiere una utopía o una visión idealizada del mundo natural.
En el primer plano, destaca la presencia del dodo, ave ya extinta, lo que introduce una nota de melancolía y reflexión sobre la pérdida y la fragilidad de la vida. Su inclusión podría interpretarse como un comentario sobre la extinción causada por la acción humana o como una representación simbólica de la vulnerabilidad inherente a todas las especies.
En el plano superior, dos querubines flotan en el cielo, observando la escena con aparente benevolencia. Estos seres angelicales refuerzan la atmósfera de idealización y sugieren una intervención divina o un orden trascendente que permite esta improbable coexistencia pacífica.
La paleta cromática es rica y vibrante, con tonos terrosos predominantes en los animales y el paisaje, contrastados por el azul del cielo y el rosa sutil de la envoltura que rodea la composición. Esta combinación de colores contribuye a crear una atmósfera de ensueño y fantasía.
La pintura invita a la reflexión sobre temas como la paz, la armonía, la extinción y la relación entre el hombre y la naturaleza. Más allá de su apariencia idílica, subyace una sutil crítica a las consecuencias de la intervención humana en el mundo natural y un anhelo por un equilibrio perdido. La disposición deliberada de los elementos sugiere que se trata de una construcción artificial, una representación simbólica más que una fiel reproducción de la realidad.