Edward Duncan – Pheasant Shooting
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el frente, un hombre ataviado con un elegante traje de caza y sombrero de copa se encuentra apuntando con su escopeta hacia un ave que se despliega en vuelo sobre la vegetación densa del fondo. A sus pies, dos perros, uno blanco y otro marrón, participan activamente en la acción, el primero erguido como si ladrara a la presa, el segundo agazapado junto al agua, listo para perseguir. La presencia de los canes subraya la importancia de la colaboración entre el hombre y la naturaleza en esta actividad tradicional.
El terreno se presenta irregular, con rocas cubiertas de musgo que delinean un pequeño arroyo serpenteante. El agua refleja fragmentos del cielo nublado, contribuyendo a una atmósfera melancólica y ligeramente sombría. A lo largo del borde derecho, una cerca rústica delimita el espacio, sugiriendo la propiedad privada y el control humano sobre el entorno natural.
El fondo se caracteriza por una masa de árboles frondosos que oscurecen parcialmente el cielo. La luz tenue que filtra entre las ramas crea un juego de sombras que acentúa la sensación de misterio y profundidad. Se percibe, en la distancia, una manada de ovejas pastando tranquilamente, lo que refuerza la idea de una vida rural pacífica, aunque interrumpida por la actividad de caza.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: verdes oscuros, marrones y grises, con toques de blanco en los perros y el cielo. Esta elección contribuye a crear un ambiente realista y evocador del paisaje inglés.
Más allá de la representación literal de una escena de caza, esta pintura parece explorar temas relacionados con la relación entre el hombre y la naturaleza, el poder social y la tradición rural. La figura del cazador, vestida con elegancia, simboliza el estatus y el control sobre el entorno, mientras que los perros representan la lealtad y la colaboración en la búsqueda de un objetivo común. El paisaje, aunque bello, se presenta como un espacio controlado y gestionado por el hombre, donde la naturaleza es utilizada para el entretenimiento y el sustento. La atmósfera general transmite una sensación de nostalgia y melancolía, sugiriendo quizás una reflexión sobre la pérdida de la inocencia y la inevitable transformación del mundo rural.