Jean Fouquet – SELFPORTRAIT, LOUVRE
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es desigual, concentrada en el rostro y parte del cuello, dejando el resto del cuerpo sumido en una penumbra que enfatiza la importancia de la figura representada. El uso del claroscuro, muy marcado, contribuye a modelar los volúmenes faciales y a dotarlos de un realismo notable. La técnica pictórica es minuciosa; se aprecia la atención al detalle en la representación de la textura de la piel, el cabello ralo sobre la frente y las fibras de la vestimenta.
La indumentaria es sencilla: una túnica grisácea que contrasta con el fondo oscuro. En los laterales del retrato, inscripciones cursivas, dispuestas en forma de arco, se integran en la composición. La legibilidad de estas palabras es limitada, pero su presencia sugiere una declaración o un epígrafe personal, posiblemente relacionado con la identidad y el oficio del retratado.
Más allá de la representación física, esta pintura transmite una sensación de introspección y autorreflexión. El artista parece querer ofrecer al espectador no solo una imagen de sí mismo, sino también una ventana a su interioridad. La sobriedad de la composición, la ausencia de elementos decorativos superfluos y la intensidad de la mirada sugieren un hombre consciente de su importancia y de su legado. El retrato se erige como testimonio de una vida dedicada al arte y a la búsqueda del conocimiento. La aureola dorada, más que un simple adorno, podría interpretarse como una declaración de la valía artística del retratado, elevándolo a la categoría de maestro o genio.