Kobenhavn National Gallery of Denmark – Abraham Bloemaert (1566-1651) - Apollo and Diana Punishing Niobe by Killing her Children
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En primer plano, varios personajes yacen inertes o en posturas angustiadas. Se percibe una clara intención de representar el sufrimiento físico: las extremidades se retuercen, los rostros muestran signos de agonía, y la disposición de los cuerpos sugiere un movimiento violento previo. La paleta cromática es rica pero sombría, con predominio de tonos ocres, marrones y grises, interrumpidos por destellos de carne desnuda y el rojo intenso de una tela que cubre a uno de los personajes.
En la parte central superior, una figura femenina alza sus brazos hacia el cielo en un gesto desesperado, posiblemente implorando clemencia o expresando su horror ante lo ocurrido. Su postura contrasta con la horizontalidad de los cuerpos caídos, creando una sensación de desequilibrio y caos. A su lado, se vislumbra otra figura masculina, aparentemente observando la escena con una expresión indescifrable.
La disposición de las figuras sugiere un relato narrativo complejo. La multitud de personajes, la variedad de posturas y expresiones, y el entorno agreste contribuyen a crear una atmósfera de tragedia y desolación. El uso del claroscuro intensifica el dramatismo, acentuando los contrastes entre luz y sombra y dirigiendo la mirada del espectador hacia los puntos focales de la escena.
Subyace en esta representación una reflexión sobre la justicia divina y las consecuencias de la soberbia. La violencia mostrada no parece gratuita; se presenta como un castigo implacable, aunque brutal, por una transgresión desconocida al observador. La desnudez de algunos personajes podría interpretarse como una pérdida de inocencia o una vulnerabilidad extrema ante el poder divino. El paisaje rocoso y la tormenta en el cielo refuerzan la idea de un mundo hostil e implacable, donde los dioses ejercen su voluntad sin consideración por el sufrimiento humano. La composición general transmite una sensación de fatalidad ineludible, invitando a la contemplación sobre la fragilidad de la existencia humana frente a fuerzas superiores.