Carlo Dolci – The Penitent Mary Magdalene
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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Aquí se observa una composición centrada en la figura de una mujer, representada con un marcado dramatismo y realismo. La iluminación es teatral, concentrándose sobre su rostro y torso, dejando el resto del fondo sumido en una oscuridad casi absoluta que acentúa la intensidad emocional de la escena.
La mujer, aparentemente joven, se presenta con una expresión de profundo arrepentimiento y sufrimiento. Sus ojos están vidriosos, cargados de lágrimas, y sus labios ligeramente entreabiertos sugieren un sollozo contenido. La postura es de abatimiento: el codo apoyado sobre la mesa o superficie que tiene delante, mientras su mano sostiene un pañuelo arrugado, posiblemente utilizado para secarse las lágrimas. La cabellera rojiza, abundante y desordenada, enmarca su rostro y contribuye a la sensación de angustia y desesperación.
El vestuario es sencillo: una túnica blanca, que deja al descubierto parte del cuello y el hombro, cubierta por un manto rojo intenso. Este contraste cromático entre el blanco de la tela y el rojo vibrante del manto podría simbolizar la lucha entre la pureza y el pecado, o bien, la pasión y el arrepentimiento.
En primer plano, a los pies de la mujer, se encuentra un cráneo humano. Su presencia es significativa; introduce una reflexión sobre la mortalidad, la fugacidad de la vida y las consecuencias del pecado. El cráneo actúa como memento mori, recordatorio constante de la muerte que aguarda a todos.
La pintura transmite una atmósfera de intensa introspección y arrepentimiento. La figura femenina no se presenta como un ideal de belleza, sino como un ser humano vulnerable, atormentado por sus errores pasados. El autor buscó plasmar una experiencia emocional profunda, apelando a la empatía del espectador a través de la representación realista del sufrimiento. Se intuye una historia de redención y expiación, donde el dolor es un camino hacia la purificación espiritual. La composición, con su fuerte contraste lumínico y su simbolismo evidente, invita a la contemplación sobre temas universales como el pecado, el arrepentimiento y la esperanza.