Rembrandt Harmenszoon Van Rijn – Balaams Ass
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En primer plano, un hombre mayor, vestido con ropajes ostentosos de color rojo intenso, se aferra a las riendas de un asno. Su rostro denota una mezcla de sorpresa, confusión y quizás incluso temor. La expresión es intensa, casi convulsiva, sugiriendo una experiencia que lo ha sacudido profundamente. El asno, con la boca abierta en un gesto de angustia, parece estar reaccionando a algo invisible, una fuerza externa que lo impulsa hacia adelante.
Detrás del hombre y el animal, se vislumbra una segunda figura masculina, ataviada con vestimentas más sobrias, que avanza junto a otro asno. Su postura es menos dramática, pero su presencia contribuye a la sensación de movimiento y urgencia.
El elemento más llamativo y trascendental de la composición es, sin duda, la aparición de una figura alada en el fondo. Esta entidad angelical, empuñando una espada, se proyecta sobre los personajes principales, irradiando un aura de poder divino e inminente juicio. La luz que emana de esta figura ilumina parcialmente la escena, creando contrastes marcados y acentuando su importancia simbólica.
La vegetación en primerísimo plano, con sus hojas y ramas retorcidas, refuerza la idea de una situación fuera de lo común, un momento de ruptura con el orden establecido. La paleta cromática es rica y vibrante, dominada por los tonos rojos y ocres que enfatizan la intensidad emocional de la escena.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la obediencia frente a la voluntad divina, la humildad ante lo desconocido y la capacidad del hombre para percibir realidades más allá de su comprensión racional. La figura del asno, tradicionalmente asociado con la obstinación y la terquedad, adquiere aquí una nueva dimensión: se convierte en un instrumento involuntario que permite al hombre vislumbrar una verdad trascendente. El ángel, como mensajero divino, representa la intervención sobrenatural en los asuntos humanos, desafiando las convenciones y revelando una perspectiva superior. La composición, en su conjunto, invita a la reflexión sobre la naturaleza de la fe, la duda y el encuentro con lo sagrado.