Alexander Golovin – Dining room in Dr. Wangel’s house. Scenery sketch for G. Ibsen’s drama Daughter of the Sea
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El mobiliario es escaso pero elegante: sillas de respaldo recto se disponen alrededor de una mesa rectangular, cubierta por un mantel claro. Un aparador oscuro, adornado con flores en un jarrón, se encuentra a la izquierda, junto a un sillón tapizado donde una figura femenina parece estar sentada, aunque su presencia es difusa y apenas delineada. La luz entra abundantemente por grandes ventanales que dan al exterior, inundando el espacio con una claridad casi irreal. Se intuyen elementos del paisaje a través de estos aberturas: vegetación exuberante y un cielo luminoso.
El uso del color es notable. Predominan los tonos azules y verdes pálidos en las paredes y el techo, contrastados por la calidez de la madera y el brillo de la luz que entra por las ventanas. Esta paleta cromática contribuye a una atmósfera melancólica y contemplativa.
Más allá de la mera representación del espacio físico, esta escena parece sugerir subtextos relacionados con la clase social y la dinámica familiar. La amplitud de la estancia, la calidad del mobiliario y el cuidado en los detalles apuntan a un hogar acomodado, pero también a una cierta distancia emocional. La figura femenina difusa podría simbolizar la fragilidad o la opresión dentro de este entorno burgués. El espacio abierto hacia el exterior, aunque luminoso, no parece invitar a la conexión con el mundo; más bien, sugiere una separación, un aislamiento deliberado. La escena evoca una atmósfera de quietud tensa, como si se aguardara algún evento inminente o se ocultaran secretos tras la fachada de prosperidad y orden. La luz, aunque abundante, no disipa completamente esta sensación de inquietud; más bien, parece iluminar con crudeza la frialdad del entorno.