Part 1 Louvre – Pieter Boel (1622-1674) -- Views of a Fox
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La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: ocres, rojizos y marrones, que acentúan el pelaje de los zorros y les confieren una apariencia naturalista. El fondo, ejecutado con pinceladas sueltas y un verde apagado, no distrae la atención del tema principal, sino que contribuye a crear una atmósfera envolvente y ligeramente misteriosa. La luz parece provenir de múltiples fuentes, iluminando selectivamente diferentes partes de los animales y generando contrastes sutiles que resaltan sus volúmenes.
La disposición de las figuras es particularmente interesante. Un zorro en primer plano se encuentra en una postura de alerta, con el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante, como si estuviera a punto de saltar o acechar a su presa. Los demás zorros están distribuidos alrededor de él, algunos reclinados, otros observando atentamente al entorno. Esta composición sugiere una jerarquía dentro del grupo y transmite una sensación de comunidad y cooperación en la búsqueda de alimento o protección.
Más allá de la representación literal de los animales, esta pintura podría interpretarse como una alegoría sobre la astucia, la inteligencia y la adaptabilidad. El zorro, tradicionalmente asociado con estas cualidades, es presentado aquí no como un animal taimado y peligroso, sino como un ser vivo que se integra en su entorno natural con gracia y desenvoltura. La ausencia de elementos humanos refuerza esta idea de una naturaleza salvaje e indomable, donde los animales son los verdaderos protagonistas.
La técnica pictórica utilizada, caracterizada por la espontaneidad y la libertad del trazo, sugiere un interés del artista no solo en la representación fiel de la realidad, sino también en la captura de la esencia misma de estos animales. La pincelada suelta y expresiva contribuye a crear una atmósfera de intimidad y cercanía con el espectador, invitándolo a contemplar la belleza y la complejidad del mundo natural. Se intuye un estudio profundo sobre la anatomía animal, pero sin caer en un academicismo rígido; se busca más bien transmitir una impresión general, una sensación de vida.