Ingres, Jean Auguste Dominique – Charles Cordier (1777-1870), Inspecteur des Domaines a Rome et Paris, painted 1811 Canvas, 90 x 65 cm R.F. 477 Part 1 Louvre
Part 1 Louvre – Ingres, Jean Auguste Dominique -- Charles Cordier (1777-1870), Inspecteur des Domaines a Rome et Paris, painted 1811 Canvas, 90 x 65 cm R.F. 477
Aquí se observa un retrato de medio cuerpo que presenta a un hombre de mediana edad, vestido con una levita oscura y un cuello alto de encaje blanco. Su rostro, iluminado por una luz suave y difusa, exhibe una expresión serena y ligeramente melancólica; los ojos, de tamaño mediano, miran directamente al espectador, transmitiendo una sensación de introspección y dignidad. El cabello, oscuro y con un ligero rizo, enmarca su frente y cae sobre sus hombros. Una insignia roja adorna el pecho, sugiriendo una posición oficial o militar. La composición se caracteriza por la sobriedad y la formalidad propias del Neoclasicismo. La figura ocupa casi todo el espacio frontal, enfatizando su importancia y presencia. El fondo, aunque oscuro, revela fragmentos de un paisaje urbano con edificios antiguos y colinas distantes, posiblemente una vista de Roma, lo que aporta una dimensión contextual a la representación. La mano derecha del retratado descansa sobre un documento o mapa enrollado, insinuando su labor administrativa o su conexión con el territorio. El uso del claroscuro es notable; la luz se concentra en el rostro y las manos, mientras que el resto de la figura se sumerge en una penumbra sutil. Esta técnica acentúa los rasgos faciales y otorga al retrato un aire de solemnidad y misterio. La paleta cromática es restringida, dominada por tonos oscuros y neutros, con toques de blanco en el cuello y el rostro que resaltan la pureza y la elegancia del personaje. Más allá de la mera representación física, la pintura parece sugerir una reflexión sobre el poder, la responsabilidad y la conexión entre el individuo y su entorno. La postura erguida y la mirada directa denotan autoridad y confianza, mientras que el paisaje al fondo evoca un sentido de historia y tradición. El documento o mapa en sus manos podría simbolizar su compromiso con el servicio público y su papel en la administración del territorio. En conjunto, la obra transmite una imagen idealizada de un hombre culto, responsable y comprometido con su deber.
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Ingres, Jean Auguste Dominique -- Charles Cordier (1777-1870), Inspecteur des Domaines a Rome et Paris, painted 1811 Canvas, 90 x 65 cm R.F. 477 — Part 1 Louvre
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La composición se caracteriza por la sobriedad y la formalidad propias del Neoclasicismo. La figura ocupa casi todo el espacio frontal, enfatizando su importancia y presencia. El fondo, aunque oscuro, revela fragmentos de un paisaje urbano con edificios antiguos y colinas distantes, posiblemente una vista de Roma, lo que aporta una dimensión contextual a la representación. La mano derecha del retratado descansa sobre un documento o mapa enrollado, insinuando su labor administrativa o su conexión con el territorio.
El uso del claroscuro es notable; la luz se concentra en el rostro y las manos, mientras que el resto de la figura se sumerge en una penumbra sutil. Esta técnica acentúa los rasgos faciales y otorga al retrato un aire de solemnidad y misterio. La paleta cromática es restringida, dominada por tonos oscuros y neutros, con toques de blanco en el cuello y el rostro que resaltan la pureza y la elegancia del personaje.
Más allá de la mera representación física, la pintura parece sugerir una reflexión sobre el poder, la responsabilidad y la conexión entre el individuo y su entorno. La postura erguida y la mirada directa denotan autoridad y confianza, mientras que el paisaje al fondo evoca un sentido de historia y tradición. El documento o mapa en sus manos podría simbolizar su compromiso con el servicio público y su papel en la administración del territorio. En conjunto, la obra transmite una imagen idealizada de un hombre culto, responsable y comprometido con su deber.