Part 1 Louvre – Paolo Veronese -- Resurrection of the Daughter of Jairus
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La figura central es la que se presume como ejecutor del milagro; su gesto, una suave inclinación hacia adelante, transmite tanto autoridad divina como compasión. A su alrededor, un conjunto heterogéneo de personajes reacciona a lo sucedido: incredulidad, asombro y devoción se manifiestan en sus expresiones y posturas corporales. La mujer que acompaña al joven fallecido, vestida con ropajes ricos, parece abrumada por la emoción, mientras que otros observadores parecen más distantes, casi como espectadores de un suceso extraordinario.
El fondo arquitectónico es notablemente elaborado. Se aprecia una estructura porticada con arcos y columnas, que enmarca el escenario y lo eleva a un plano simbólico. La presencia de balcones y elementos decorativos sugiere un ambiente opulento, posiblemente palaciego, aunque la atmósfera general se mantiene sobria y concentrada en el evento principal. La perspectiva aérea del paisaje visible a través de los arcos contribuye a crear una sensación de amplitud y trascendencia.
En cuanto a subtextos, es posible inferir una reflexión sobre la fe y la duda. La diversidad de reacciones entre los presentes sugiere que la experiencia religiosa no es uniforme; algunos abrazan el milagro con fervor, mientras que otros permanecen escépticos o indiferentes. La riqueza del entorno material contrasta con la fragilidad de la vida humana, enfatizando la naturaleza divina del acto realizado. El uso magistral de la luz y la sombra acentúa el dramatismo de la escena y dirige la mirada del espectador hacia los puntos clave de la narrativa. La composición, aunque compleja, está cuidadosamente equilibrada para evitar la sensación de caos, sugiriendo un orden divino subyacente a los acontecimientos.