Alte und Neue Nationalgalerie – Lovis Corinth - The Family of the Painter Fritz Rumpf
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El grupo central está compuesto por una mujer y varios niños. La mujer, ubicada en el extremo derecho, se presenta de perfil, con una expresión serena pero distante. Su postura sugiere una observación silenciosa del bullicio familiar que la rodea. Los niños, de edades variadas, ocupan el centro de la composición. Uno de ellos, vestido de rosa, parece estar a punto de hablar o emitir un sonido, su boca ligeramente entreabierta y sus ojos fijos en un punto indefinido. Otro niño, situado más adelante, mira directamente al espectador con una expresión que mezcla curiosidad e inquietud. Un tercer niño, más pequeño, se aferra a la falda de la mujer, buscando quizás consuelo o atención.
La disposición de las figuras no es rígida ni formal; hay un sentido de movimiento y desorden controlado. Los cuerpos se superponen y se entrelazan, creando una sensación de cercanía física y emocional. El niño que aparece en primer plano a la derecha, con un loro posado sobre su brazo, introduce un elemento inesperado y quizás simbólico. El ave, vibrante en color y presencia, contrasta con la paleta apagada del resto de la escena, sugiriendo una nota de vitalidad o incluso exotismo dentro del ámbito familiar.
La pincelada es visible y expresiva, contribuyendo a la sensación de inmediatez y autenticidad. Los contornos son difusos, las formas se funden entre sí, y los detalles se sacrifican en favor de una impresión general de atmósfera y emoción. Se intuye un cierto grado de tensión subyacente en la escena; no es una representación idealizada de la felicidad familiar, sino más bien una exploración honesta y compleja de las dinámicas interpersonales dentro del hogar. La presencia de los nombres inscritos sobre el marco de la silla sugiere una documentación personal, como si el artista hubiera querido preservar un instante fugaz en el tiempo. La composición, con su juego de luces y sombras, sus expresiones contenidas y su disposición aparentemente casual, invita a la reflexión sobre la naturaleza del parentesco, la memoria y el paso del tiempo.