Alte und Neue Nationalgalerie – Caspar David Friedrich (1774 - 1840) - Solitary Tree
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El paisaje se extiende hacia atrás, revelando una vasta pradera verde salpicada por otros árboles más jóvenes y una pequeña edificación rural difusa. En la lejanía, una cadena montañosa se alza imponente bajo un cielo cubierto de nubes grises y amenazantes. La atmósfera es densa, cargada de humedad y una melancolía palpable. La luz tenue que filtra a través de las nubes no ilumina el paisaje de manera uniforme; más bien, crea contrastes sutiles que acentúan la profundidad y la sensación de inmensidad.
La composición se caracteriza por su verticalidad, enfatizada por la figura del árbol central y reforzada por la línea de horizonte elevada. Esta disposición invita a una contemplación introspectiva, sugiriendo una relación entre el individuo y la naturaleza, donde el ser humano se siente pequeño e insignificante ante la grandiosidad del mundo natural.
Más allá de la descripción literal, esta pintura parece explorar temas como la soledad, la transitoriedad de la vida y la búsqueda de consuelo en la contemplación de lo sublime. El árbol solitario puede interpretarse como un símbolo de la condición humana: aislado pero persistente, enfrentando las adversidades con una dignidad silenciosa. La vastedad del paisaje sugiere la inmensidad del universo y la fragilidad de la existencia individual. La ausencia de figuras humanas refuerza esta sensación de aislamiento y promueve una reflexión personal sobre el lugar del individuo en el cosmos. El conjunto evoca un sentimiento de melancolía, pero también de respeto profundo por la fuerza y la belleza indomable de la naturaleza.