Sir Edward Burne-Jones – The Golden Stairs
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Las mujeres están vestidas con túnicas vaporosas, de tonalidades pálidas que sugieren pureza o transición. Algunas llevan coronas de laurel, símbolo tradicional de victoria y honor, mientras que otras sostienen objetos diversos: una lira, un cuenco, una vara, lo cual podría indicar roles o atributos específicos dentro del grupo. Sus rostros exhiben una mezcla de seriedad, contemplación e incluso ligera melancolía; no se percibe alegría exuberante, sino más bien una resignada aceptación de su destino ascendente.
La escalera en sí es el elemento central y simbólico. Su color dorado evoca la divinidad, la riqueza espiritual o un viaje hacia lo trascendente. La disposición escalonada sugiere un proceso gradual, un esfuerzo continuo para alcanzar un estado superior. El espacio arquitectónico que delimita la escalera parece antiguo, con elementos que recuerdan a la arquitectura clásica, reforzando así una sensación de atemporalidad y conexión con el pasado.
La composición transmite una fuerte impresión de movimiento ascendente, pero también de quietud contemplativa. La verticalidad acentúa la idea de elevación espiritual o moral. El uso limitado del color, centrado en tonos pastel y dorados, contribuye a crear una atmósfera soñadora y etérea.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una representación de un viaje iniciático, el paso de la juventud a la madurez, o incluso la ascensión del alma hacia lo divino. La ausencia de un contexto narrativo explícito permite múltiples lecturas, invitando al espectador a proyectar sus propias interpretaciones sobre la escena. La repetición de figuras y gestos sugiere una universalidad en esta experiencia de ascenso, implicando que el camino es compartido por muchas. El silencio generalizado entre las figuras refuerza la idea de un viaje introspectivo, más centrado en la experiencia individual que en la interacción social.