Claude Oscar Monet – In the Norvegiean Boat at Giverny
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En esta obra, se observa una embarcación ligera, presumiblemente un bote noruego a juzgar por su forma alargada y estrecha, navegando en aguas tranquilas. Tres figuras femeninas ocupan el bote; una rema desde la popa, mientras que las otras dos están sentadas, aparentemente disfrutando del paseo. Todas visten ropas claras, predominantemente blancas, complementadas con sombreros de ala ancha que sugieren un ambiente soleado y relajado.
La pincelada es suelta y fragmentada, característica de una técnica impresionista. El artista no busca la representación precisa de los detalles, sino más bien capturar la atmósfera y el efecto de la luz sobre el agua y la vegetación circundante. Los colores predominantes son tonos verdes oscuros y azulados que evocan la profundidad del agua y la densidad de la vegetación ribereña. Se aprecia una vibración cromática en los reflejos del bote y las figuras sobre la superficie del agua, lo cual contribuye a crear una sensación de movimiento y luminosidad.
El contexto sugiere un escenario de ocio burgués, posiblemente un jardín o un estanque privado. La presencia de las mujeres vestidas con elegancia indica un cierto nivel socioeconómico. Sin embargo, el enfoque principal no reside en la representación de los personajes como individuos específicos, sino más bien en su integración dentro del paisaje y en la experiencia sensorial del momento.
Se puede interpretar una búsqueda de armonía entre el ser humano y la naturaleza. La embarcación se desliza suavemente sobre el agua, casi fundiéndose con el entorno. El acto de remar o simplemente estar presente en este espacio natural parece ser un medio para alcanzar un estado de contemplación y tranquilidad. La obra transmite una sensación de paz, serenidad y disfrute de la belleza efímera del instante. La luz juega un papel fundamental, no solo iluminando la escena sino también creando una atmósfera onírica y evocadora.