Edgar Degas – At the Races
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La perspectiva es inusual; el espectador parece estar situado en una posición ligeramente elevada, observando la escena desde un ángulo que enfatiza la extensión del campo y la lejanía de la multitud reunida para presenciar las carreras. Esta distancia crea una sensación de observación impersonal, como si el artista se hubiese posicionado a cierta distancia para registrar el evento más que para participar en él.
El fondo difuso, con un horizonte brumoso donde se intuyen edificios y una iglesia, contribuye a la impresión general de transitoriedad y efemeridad. La luz, aunque presente, es tenue y uniforme, sin crear sombras marcadas ni resaltar detalles específicos. Esto refuerza la idea de una atmósfera nebulosa, casi onírica.
Más allá de la representación literal de una carrera de caballos, el cuadro parece explorar temas relacionados con el ocio burgués, la observación social y la fugacidad del tiempo. La indiferencia aparente de los personajes hacia la competición en sí misma sugiere una crítica sutil a las frivolidades de la sociedad de la época. El carruaje, símbolo de estatus y privilegio, se presenta como un elemento central, sugiriendo que el verdadero interés reside no tanto en la carrera sino en la exhibición social que ésta permite. La pincelada rápida y la falta de detalles precisos pueden interpretarse como una búsqueda por capturar la esencia del momento, más que su apariencia literal, invitando al espectador a reflexionar sobre la naturaleza efímera de las experiencias humanas y el papel del individuo dentro de un contexto social más amplio.