Francesco de Mura – The Sacrifice of Iphigenia
Ubicación: Rhode Island School of Design, Providence.
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En el centro de la composición se encuentra una joven, vestida con una túnica azul y dorado, quien parece ser el foco principal de la acción. Su expresión es ambivalente: hay resignación en su rostro, pero también una cierta quietud que podría interpretarse como aceptación del destino. A ambos lados de ella, dos figuras masculinas se abalanzan sobre ella. Uno, con un semblante atormentado y una mano extendida sosteniendo un objeto afilado (posiblemente una daga o cuchillo), parece ser el ejecutor. El otro, musculoso y vestido con ropas escarlata, la abraza desesperadamente, su rostro reflejando profundo dolor y angustia. Su postura sugiere una lucha interna entre el deber y el amor paternal.
En la parte superior izquierda del cuadro, una figura femenina alada observa la escena desde lo alto, rodeada de otras figuras angelicales. Esta presencia divina introduce un elemento trascendental a la narrativa, sugiriendo que los eventos están sujetos a una voluntad superior o a una intervención divina. La luz que emana de esta zona contrasta con las sombras que envuelven el resto de la composición, acentuando su importancia y posiblemente indicando una forma de redención o consuelo en medio del sufrimiento.
En primer plano, a la izquierda, se aprecia un anciano barbado, vestido con ropas sencillas, quien sostiene un báculo. Su figura, ligeramente alejada del centro de la acción, transmite una sensación de impotencia y dolor silencioso. Su mirada dirigida hacia el grupo central sugiere que es testigo de los acontecimientos, pero incapaz de intervenir.
La paleta cromática se caracteriza por tonos oscuros y terrosos, interrumpidos por destellos de luz dorada y el intenso rojo del manto de la figura masculina. Esta combinación contribuye a crear una atmósfera de dramatismo y tensión emocional. La composición es dinámica, con las figuras en movimiento que sugieren un momento congelado en el tiempo, justo antes o después de un acto irreversible.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas universales como el sacrificio, el deber familiar, la intervención divina y la inevitabilidad del destino. La tensión entre la razón y la emoción es palpable en las expresiones faciales y las posturas de los personajes. La presencia de lo divino sugiere una reflexión sobre la justicia y la voluntad de los dioses, mientras que la desesperación de los mortales pone de manifiesto la fragilidad humana ante el poder del destino. El contraste entre la luz y la sombra podría interpretarse como una representación simbólica de la lucha entre el bien y el mal, o entre la esperanza y la desesperación.